Las tradiciones y costumbres de la etnia indígena triqui han ido desapareciendo debido a que emigran a trabajar a los campos agrícolas del norte del país.
Tan sólo las familias que emigran a Sinaloa para trabajar en la temporada hortícola, muchas veces por las oportunidades y servicios que les brindan durante su estancia en los campos agrícolas se acostumbran al modo de vida de esta región.
Las nuevas generaciones sobre todo son las que mejor se adaptan a las condiciones de vida de cada comunidad, y adoptan las costumbres de sus amigos de escuela y vecinos.
Origen.
Los triquis son una etnia mexicana que nace en los municipios mixtecos de Santiago de Juxtlahuaca, Putla de Guerrero y Tlaxiaco, al Oeste del Estado de Oaxaca.
Es una de las etnias con mayor porcentaje de hablantes, donde cerca del 80 por ciento de los triquis hablan alguna variante de su lengua, siendo los ancianos monolingües.
Sólo el 4 por ciento de los triquis habla español y el 44 por ciento habla triqui u otro dialecto.
Actividades.
Los hombres triquis se dedican principalmente a la agricultura, ya que en su tierra natal se cultiva maíz, frijol, café, calabaza y plátano, también se dedican a la ganadería como la crianza de chivo, vacas y gallinas.
En cuanto a las mujeres a los quehaceres del hogar y a elaborar artesanías, confeccionan ropa para hombre, mujer y niños. Ellas tejen en telar de cintura y horizontal de cuatro estacas y comercializan sus vestidos, camisas, fajas, sombreros y cestos de palma.
Este tipo de tejido también es llamado malacate. En sus tiempos libres tejen huipiles, los cuales venden en los Estados de Oaxaca, Puebla y México.
Las familias triquis profesan la religión católica y la tradicional propia, donde se tienen como deidades principales dioses como la tierra, el sol, etc.
En el país, la etnia triqui se ha extendido a Guadalajara, Hermosillo, Sonora, Ensenada y Distrito Federal.
Migración.
Para la etnia triqui andar como nómadas en los lugares de cultivo de caña, algodón, tomate, pepino, chile ya es tradicional, pues en su región la oportunidad de trabajar es escasa.
También pueden emigrar al extranjero a trabajar como braceros, principalmente en las ciudades como Los Ángeles y San Diego, donde existe una pequeña colonia triqui.
En el Estado de Sinaloa, los triquis se han ubicado en las comunidades de Villa Juárez, donde un total de 80 familias habitan en la colonia 3 de Mayo, la cual fue creada por ellos.
También en los campos agrícolas Beltrán y Verónica en la sindicatura de Villa Ángel Flores La Palma en el municipio de Navolato y en Ceuta en La Cruz de Elota.
Juan López García, líder de los triquis en Navolato, aseguró que son pocos los triquis que habitan permanentemente en Sinaloa, pero en temporada hortícola alta emigran más de 80 familias.
Indicó que en la actualidad, en temporada hortícola sólo llegan a cada comunidad dos camiones con familias triquis, esto debido a que con el paso de los años, en Sinaloa han ido desapareciendo algunos campos agrícolas como Oaxaca, San Luis, Mula, San Luis y El Almito, ubicados en la sindicatura de Villa Juárez.
Aunque en la etnia indígena de los triquis es importante la unidad familiar, pues es una tradición que los hijos se casen a la edad de 13 años y recibir la bendición de los padres, ésta se ha perdido con la migración.
“Recuerdo cuando llegué a Sinaloa a la edad de 12 años, aún no me casaba ni novia tenía, porque a la familia sólo nos importaba trabajar para ganar el pan de cada día”, comentó.
El también presidente del Frente Unificación de Lucha Triqui, Juan López García, explicó que él se casó a los 19 años, pero si hubiese estado en su lugar de origen ya hubiera cumplido la tradición, porque a esa edad en su pueblo es quedarse soltero.
Tradiciones.
Sonia García, joven triqui habitante de Villa Juárez, comenta que desde pequeña se vino a vivir a Sinaloa porque existen más oportunidades de educación aunque sólo ha estudiado la primaria y la preparatoria en esa comunidad.
“Mis papás viven en Rastrojo, pero yo me vine a estudiar la preparatoria a Sinaloa porque tengo más oportunidades para la educación. Soy maestra de Conafe y me gusta enseñar a los hijos de jornaleros agrícolas”, dijo.
Sonia señaló que vivir en Oaxaca es muy bonito, pero las tradiciones no le gustan, ya que ella quiere salir adelante estudiando una carrera profesional y no cargar con una responsabilidad tan grande como es la del matrimonio.
Una de las tradiciones más importantes que celebran es el matrimonio de los hijos a los 13 años de edad, donde el muchacho paga una dote de animales y dinero a los padres y pone todo para la fiesta.
También celebran el día al santo patrono Tatachú-Padre Jesús (Tercer Viernes de Cuaresma), San Juan Bautista, el Día de Muertos, donde se toca el tambor y el violín y se avienta refresco, cerveza o tepache a la tumba del difunto para que lo tome.
En cuanto a comidas preparan pozole, mole, tamales, atoles de frijol, maíz y hongos y agua de sandía.
Fuente:
http://www.debate.com.mx/eldebate/Articulos/ArticuloGeneral.asp?IdArt=6102794&IdCat=6096





























