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Obligarán a niños a aprender sus lenguas

Viernes, diciembre 16th, 2011

Por: René López

San Miguel Copala, Oaxaca.- Solo en los idiomas o lenguas originarias los maestros acordaron dar sus clases, uno de los acuerdos del programa curricular comunal de educación indígena de la región Mixteca que se llevó a cabo en la población de San Miguel Copala.

Retomar los conocimientos comunitarios en el aula, lengua, costumbres y tradiciones, fue el acuerdo de las 6 jefaturas que conforman la región Mixteca, donde más de más de 4 mil profesores retomaran sus idiomas para dictar sus clases.

Profesoras triquis en el encuentro por sus costumbres.

Fue en esta comunidad donde los maestros en coordinación con los padres de familia acordaron solo hablar el idioma Triqui con los niños a fin de fomentar la comunicación en este idioma y no permitir hasta cierto punto el idioma Español porque lo que se pretende es lograr que todos los niños hablen la lengua materna.

Este plan se inicia porque es una necesidad luego que los niños, ya no quieren hablar el Triqui, ya que la televisión, las películas y otros medios han enajenados su vidas, se sienten excluidos y a toda costa se niegan a aprenderlo.

El programa curricular comunal de educación indígena de la región Mixteca, es una guía de cómo retomar los conocimientos comunitarios en el aula, lengua, costumbres y tradiciones.

Niños recitan la poesía “Mi bandera” en el idioma triqui.

Asistieron más de 100 maestros, entre ellos, jefes de zonas y mesas técnicas y de lengua indígena de las poblaciones como Pinotepa, Jamiltepec, Putla, Tlaxiaco, Nochixtlán y Huajuapan.

La autoridad municipal, Pedro Santos Cruz, dio a conocer en entrevista que se trabajó en coordinación con los profesores de la zona escolar número 17 para fortalecer la cultura Triqui en el fin de cumplir con el propósito, utilizaron la ropa tradicional, tanto profesoras y los habitantes de la población de San Miguel Copala para resaltar el taller de análisis curricular comunal, el que se llevó a cabo en las instalaciones de la escuela primaria rural federal Cuauhtémoc.

Ermilo Hernández Merino, Jefe de la zona, dijo que con la finalidad de contrarrestar la discriminación que han vivido a más de doscientos años se realiza este plan.

Los presentes acordaron retomar los saberes comunitarios como elemento primordial en el quehacer educativo, ya que cada uno de los profesores tomará en cuenta el contexto para organizar y planear las actividades académicas.

Ermilo Hernández Merino, jefe de la zona, dijo que con la finalidad de contrarrestar la discriminación que han vivido a más de doscientos años se realiza este plan, ya que ante la globalización los nuevos modelos educativos buscan generalizar un conocimiento no apto para los pueblos originarios y sus modelos y pensamientos los dividen.

En la reunión se dieron cita mas de 200 maestros bilingües.

Se tratar de generar un valor cívico y cultural de las costumbres, orgullo de la que los niños y pobladores en general deben conocer, ya que los talleres lingüísticos de lectura y escritura de más de seis lenguas indígenas, presentes en la Mixteca, es para que los alumnos reconozcan, valoren y aprecien la diversidad cultural y lingüística de su contexto.

El propósito del proyecto es desarrollar de manera metodológica la oralidad y escritura de la lengua materna de los niños en la educación primaria; así como construir la propuesta metodológica que incluya las competencias básicas.

Fuente

http://tlaxiaco.mx/obligaran-a-ninos-a-aprender-sus-lenguas/

Justicia discriminatoria en reclusos indígenas

Jueves, diciembre 8th, 2011

Por: Juan Pablo García     

Oaxaca, Oax.- Sólo el 16 por ciento de 586 reclusos indígenas en el estado de Oaxaca reportó haber contado con un intérprete al momento de su proceso, denunció el presidente de la Comisión Permanente Asuntos Indígenas de la LXI Legislatura local, Héctor Lorenzo Inocente, por lo que pidió que parte del presupuesto 2012 se destine al rubro de Intérpretes Indígenas.

En sesión ordinaria el diputado del PAN, Héctor Lorenzo presentó un punto de acuerdo mediante el cual se formuló una atenta solicitud a la Comisión Permanente de Presupuesto y Programación para que se contemple en el presupuesto de egresos del ejercicio fiscal 2012, recursos para etiquetarlos en el rubro de “Intérpretes Indígenas” para la Procuraduría General de Justicia y el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Oaxaca.

Explicó que la entidad oaxaqueña ocupa el primer lugar en diversidad lingüística y cultural, a nivel nacional, al tener un millón 203 mil 150 hablantes de lenguas indígenas, quienes representan más del 30 por ciento de la población total.

Cabe destacar que en Oaxaca se hablan 15 idiomas indígenas, de acuerdo con los datos que maneja la Secretaría Indígena; Zapoteco, Mixe, Chinanteco, Mazateco, Triqui, Mixteco, Huave, Chontal, Chocholteco, Ixcateco, Amuzgo, Chatino, Zoque, Cuicateco y Náhuatl.

Además y en base a datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), el 16.3 por ciento de los hablantes indígenas son analfabetas, es decir 189 mil 925 personas.

“Por esta particularidad nuestros hermanos indígenas sufren y enfrentan procesos judiciales que tienen graves deficiencias en cuanto al acceso a la jurisdicción del Estado”, enfatizó.

Asimismo dijo que la mayoría de las dependencias e instituciones de justicia carecen de intérpretes y traductores en esta materia, lo que origina que los procesos legales y penales donde personas de este sector son sujetos a juicio exista una criterio discriminatorio “y lleno de irregularidades”.

Lorenzo Inocente se basó en el diagnóstico sobre el acceso a la justicia para los indígenas en México, realizado por el alto comisionado de las Naciones Unidas en México e informó que de 586 reclusos el 84 por ciento no contó un intérprete al momento de su proceso penal.

De igual manera argumentó que el Centro Profesional Indígena de Asesoría, Defensa y Traducción (CEPIADET) reveló que más del 80 por ciento de los hablantes de lenguas indígenas no conocen sus derechos lingüísticos y otro 82 por ciento no puede expresarse en su lengua madre, cuando acude a alguna institución gubernamental.

Finalizó al hacer un llamado a sus homólogos a fin de impulsar mecanismos presupuestarios para traductores e intérpretes en materia de procuración de justicia indígena.

Fuente

http://www.rioaxaca.com/general/locales/34719-justicia-discriminatoria-en-reclusos-indigenas-asegura-diputado-.html

Spots oficiales deben de difundirse en la lengua madre de los oaxaqueños

Miércoles, septiembre 7th, 2011

Por: Juan Pablo García

El representante legal de la organización civil “Mie Nillu Mazateco, A.C”, Melquiades Rosas Blanco dijo que los spots gubernamentales, deben de difundirse en la lengua madre de los oaxaqueños, ya que no sólo el castellano está considerado como lengua nacional.

Rosas Blanco, al entrevistarlo después de su participación en el panel “Experiencias y perspectivas de transparencia y equidad sobre publicidad oficial”, realizado en el Paraninfo de la facultad de Derecho de la UABJO, mencionó que existe un incumplimiento del gobierno estatal y federal por no realizar sus spots publicitarios en la lengua madre.

“Porque si nos damos cuenta toda la publicidad oficial está en español, que es el hegemónico, por tal motivo están incurriendo en una falta constitucional, porque no sólo el español se considera como lengua nacional sino todos las demás lenguas”.

Como la entidad oaxaqueña es una de los estados que tiene mayor población indígena y cuenta con más de una decena de lenguas, como el mixteco, mixe, zapoteco, mazateco, triqui, huave, chontal, entre otras, Melquiades Rosas destacó que la publicidad gubernamental debe de difundirse en estos idiomas, porque reiteró que mucha gente no entiende lo que el gobierno quiere decir, debido a que no hablan ni comprenden el castellano.

“En primer lugar muchas de las acciones que difunden los gobiernos tiene que ver con la educación, salud y la vida comunitaria. Hay programas y acciones, así como modificaciones a algunas leyes que la comunidad no se entera y mucha de estas leyes viene a perjudicar en la cuestión de los bienes comunitarios, que es el derecho al agua, a la luz y del disfrute de los recursos que tienen en las regiones indígenas”, explicó.

El representante legal recalcó, que él no sabe cuáles son los argumentos que tiene el gobierno para no difundir los spots en las diferentes lenguas, sin embargo aclaró que hay un cumplimiento de las leyes, “sobre todo del artículo dos constitucional, en donde dice que los idiomas de los pueblos originarios son lenguas nacionales”.

Fuente

http://rioaxaca.com/general/noticias-oaxaca/29736-spots-oficiales-deben-de-difundirse-en-la-lengua-madre-de-los-oaxaquenos.html

Facultad de Idiomas de la UABJO iniciará clases con nuevo plan de estudios

Miércoles, agosto 17th, 2011

Por: Comunicado UABJO

El Programa de Estudios de la Facultad de Idiomas de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO) se encuentra en el Nivel 1 de Calidad y respecto a ello, el compromiso de su director, Diego González Algara, es alcanzar la acreditación.

De esa forma, se han atendido puntualmente las recomendaciones emitidas por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES), y este ciclo escolar se iniciarán clases con el nuevo Programa de Estudios, denominado “Licenciatura en la Enseñanza de Idiomas”.

Luego de haber evaluado el diseño curricular anterior con sus componentes básicos, el equipo responsable de atender estas recomendaciones, determinó unificar criterios y dar cabida a lenguas como el zapoteco, mixteco, huave, chontal, triqui, entre otras.

A decir del Director, se trabaja en la reestructuración de la maestría en Lingüística Aplicada con todos los requeridos por el Padrón de Excelencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

El funcionario agregó que en su esquema de trabajo, se plantea la evaluación constante de catedráticos y estudiantes al final de cada semestre, con el propósito de garantizar la calidad académica y ofrecer programas de actualización docente.

Dentro de su plan de trabajo, se contempla la creación de una Licenciatura virtual en la enseñanza de idiomas, se han realizado ya las primeras pruebas a través de un software libre para poder operar dicha modalidad.

De igual forma, se evalúa la viabilidad; con estos proyectos, González Algara, inició sus actividades como director en la mencionada Facultad, desde el primero de julio del presente año.

Fuente

http://www.uabjo.mx/noticiasConsulta.php?id=1881

Música Triqui en Greenfield California

Martes, agosto 16th, 2011

Por: Farida Jhabvala

Migrantes indígenas enseñan antiguas canciones a jóvenes.

Niños triquis prueban tambor

Después de trabajar largas horas día a día, toda la semana, en los campos de labor del Valle de Salinas, en las costas de California, un grupo de personas mayores de la comunidad dejan sus aperos agrícolas y este dedicado grupo inculca a sus hijos, sobrinos y nietos los usos y costumbres de su pueblo, la comunidad indígena triqui de Oaxaca. Las mujeres les enseñan a las niñas a tejer huipiles y bolsas, mientras los hombres tocan las canciones de abuelo en violín y tambor. Para estos músicos y artesanas, los talleres ayudan a hacer que su identidad y sus valores sobrevivan en este país. Nuestra reportera Farida Jhabvala Romero visitó uno de los talleres en Greenfield, California. Este reportaje es parte de la serie Raíces, historias sobre los artistas del pueblo.

Guión

El tejido tradicional Triqui es parte del taller cultural

Narr: En el patio con grava de la casa de Rufina Flores, mujeres y niñas sentadas en el piso tejen a mano, entrelazando hijos rojos, negros y azules que se tornarán poco a poco en vestidos tradicionales huipiles o bolsas.

(Ambi de tejedoras)

Al otro extremo del patio, un grupo de niños bulliciosos juegan y corren alrededor de cuatro músicos con violines y un tambor grande. Pablo García toca el violín.

Pablo: Canción de que cantamos nosotros de allá es como canción de abuelo… Muchos años, muchos tiempos. Y así si tocan los abuelos y tatarabuelos.

Ambi: Canción del Colibrí

Narr: Esta es la canción del Colibrí, inspirada en el vuelo del pájaro colibrí frente a una flor, cuando chupa miel. Pablo aprendió a tocar estas canciones de su abuelo, cuando tenía 8 años. Ahora él es el maestro.

Pablo: Enseñamos la primera cuerda (sonido), la segunda cuerda es y tercer cuerda (sonido), todo eso estamos ensenando a los niños.

Narr: En esta clase, depende de la iniciativa de los niños si se acercan o no a probar los instrumentos. Así fue como aprendió Pablo de su abuelo.

Narr: Oiga entonces estos son sus dos estudiantes con más promesa.

Pablo: Mas que quiere aprender… el más grande ya va más o menos.

Narr: Noé de 10 años sostiene el tambor entre sus piernas, manteniendo el ritmo que le muestra Pablo. José Luis, de 9 años, prueba el violín. Pablo se acerca para reacomodarle la mano con que sostiene el instrumento.

Pablo: Mi abuelo dice que hay música de muchas cosas, hay canción de casamientos, de padrino, de dinero, bailar, dinero y todo eso. Esta es una canción que él toca en las bodas.

Ambi: Canción de boda

Todos juntos tocando música triqui

Narr: Cuando Pablo regresa del campo después de más de 12 horas de pizcar lechuga, practica en su casa, para que las canciones no se le olviden y no mueran. Esta música no está escrita en ninguna parte, por eso Pablo dice que es vital enseñarles a los niños. Mariano Álvarez está de acuerdo.

Mariano: Que solo de esa manera nosotros auto identificamos y de esa manera nosotros somos, creemos que somos indígena Triqui. De otra manera si no llevas tu cultura, si no traes la tradición, no llevas nada de eso, pues no eres indígena.

Narr: Mariano Álvarez dirige la Unión Indígena, que ayuda a organizar estos talleres de música y tejido. A Mariano le preocupa que los Triquis migrantes como el puedan mantener la conexión cultural con sus hijos y nietos aquí en los Estados Unidos.

Mariano: …En vez de hablar tu propio lenguaje, tu propia música, ya los niños de hoy quieren escuchar música como dice un compañero “endiablado” con puro corrido, música que ya no es de nosotros.

Rufina Flores muestra el jorongo triqui que tejió

Narr: Las tejedoras y los músicos aquí están tan comprometidos con pasarle la cultura a la siguiente generación que donan su tiempo para los talleres. Rufina Flores es la anfitriona de la casa y la principal organizadora. Hoy, su único día de descanso, se paró a las 6 de la mañana a preparar todo e ir por los músicos y los niños. Dice que todo el trabajo vale la pena.

Rufina: Es bueno para ellos para su futuro. Si la gente que sabe tocar violín ya pues al rato se muere y nadie va a tocar violín de nuestra cultura de allá.

Narr: Rufina y Mariano quieren hacer otros talleres para enseñar idiomas Triqui, Mixteco, Zapoteco y Chatino.

Para la Edición Semanaria de Noticiero Latino desde Greenfield, California, reportó Farida Jhabvala Romero.

Fuente

http://raicesderb.org/raices/?p=646

                                                  

El presidente Calderón en el encuentro con la comunidad mexicana

Domingo, junio 12th, 2011

 

 

San José, California, E.U.A., 11 de junio del 2011

Gracias. Muchas gracias, queridas amigas, queridos amigos.

Muy buenas tardes a todos.

Saludo a nuestro buen amigo Cándido, del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.

A Mariano, por supuesto. Mariano, la verdad es que tu testimonio ha sido para mí muy impresionante. Ese es el punto. La discriminación y la marginación.

Y la barrera, además, creo que tú la has descrito perfectamente, la barrera del idioma. Una barrera que, además, es doble en el caso de nuestra gente, de las comunidades indígenas. La barrera del inglés en esta sociedad distinta, en esta comunidad distinta; pero además, la barrera del español, y la enorme inteligencia, el enorme talento, las grandes virtudes de nuestras mujeres y de nuestros hombres indígenas, no sólo no pueden salir y expresarse con toda su fuerza y con todo su poder, sino que, además, esa barrera genera algo que Mariano ha descrito mejor que nadie, genera discriminación.

Discriminación aquí, pero algo más serio, que dijo Mariano, discriminación entre nuestra propia gente, también. Y creo que eso es algo que nos debe llamar a todos.

Si vemos bien, en México, por eso, también, los casi 10 millones de indígenas, un poco más que el Censo del año pasado dijo, casi 14, los autoreferidos, por ejemplo, indígenas que hay en México, la mayoría de ellos, la razón por la cual vivan en la miseria, en la marginación, no tengan acceso a educación, tiene que ver, precisamente, por eso: por nuestra propia marginación, muchas veces derivada del idioma.

La verdad es que, a mí, como a todos ustedes, amigos, estoy seguro, nos apantalló Mariano, hablando aquí en su lengua. Qué es, Triqui, o qué es. Mixteco o qué es. Triqui. La verdad, si nos quedamos de a cuatro y, como él dice, nada más nos reímos algunos.

Pero, la verdad es que, ya me imagino, si a nosotros nos tocará, o a mí, ir ahí, a las bellísimas comunidades triquis de Oaxaca. Y a ver, pide algo de comer, o quieres ir a algún lado, a ver cómo te las arreglas, mi cuate.

Y yo me imagino que esa es la realidad por la que han pasado muchos, muchos paisanos. Así que, muchas gracias, Mariano, por tu testimonio, muy emotivo, muy conmovedor.

Y, además, aprovecho, también, porque me da mucho gusto ver aquí a muchos representantes de la comunidad triqui, oaxaqueños aquí presentes. Además con esos bellísimos huipiles y gabanes, o cómo se llaman, en el caso de los hombres. Cómo se llaman. Gabanes, que son orgullo, no sólo de Oaxaca, de todo México.

Y saludo, también, a todos ustedes, amigas y amigos. Qué bueno que se congregaron aquí, en este Centro.

Saludo también a Imelda. Hermelinda, perdón. Que está aquí, al frente. Y dicen que el Centro, cuántos años tiene, Hermelinda.

El Centro tiene aquí 45 años. Y tú, cuántos tienes aquí.

O sea, Hermelinda dirige este Centro desde que tenía un año de edad.

A ver, pásale para acá, Hermelinda. Tú deberías estar acá también, pásale.

Gracias.

Tú deberías de estar.

De dónde eres tú. De Chihuahua.

Cuéntanos tantito cómo ha sido tu experiencia en el Centro.

-SRA. HERMELINDA SAPIÉN: Yo viene aquí cuando tenía 22 años y empecé como administrativa, asistente de administración, y al tiempo de los años yo subí a ser directora de personal, después Vicepresidenta y ahora Presidenta.

-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Eso mero. Así debe de ser. Muy bien.

Saludos a todos, amigas y amigos. Ya saludé a los de Oaxaca. Ya también me di cuenta que hay gente de todos lados.

En primer lugar, déjenme empezar, déjenme saludar a mis paisanos, los michoacanos que están por aquí. También sé que hay zacatecanos por aquí. Vi muchos jaliscienses ahí, y también vi a algunas gentes de La Laguna, de Coahuila, de Torreón; de Chihuahua, también, los paisanos de Hermelinda; de la Ciudad de México, curiosamente cada vez hay más gente de la Ciudad de México.

De dónde más. De Guerrero, de Guanajuato, también. Del Estado de México.

De dónde más. Nayarit, de Puebla, cuántos son de Puebla. Los de Puebla se van más bien allá, del lado de Nueva York; de Tabasco, de Sonora, también acá, de dónde es David mismo; de Querétaro, de Hidalgo. De todo México, amigas y amigos. Me da mucho gusto saludarlos. La verdad es que para mí es muy emocionante el estar con ustedes.

Yo vengo de, ustedes lo saben, yo soy michoacano. Y la verdad es que allá, en mi tierra, nos pasa que allá somos, según el Censo, casi cuatro millones, pero aquí, en Estados Unidos, hay otros dos millones de michoacanos más.

Y, entonces, sucede que cada familia, cada familia tiene un pariente acá, seguro. Y eso es emocionante, pero también, la verdad es muy difícil. Yo sé que es difícil para ustedes, es difícil para ustedes, porque prácticamente han tenido que dejar de ver durante mucho tiempo, algunos los han de ver ocasionalmente, otros no, pero prácticamente han dejado de ver a muchos de sus parientes.

Y allá también yo sé, porque lo veo, a mí que me tocó recorrer todos los municipios de Michoacán alguna vez, los 113. Sé la cantidad de pueblos, la cantidad de comunidades que se han convertido, algunos de ellos, en pueblos fantasmas. Sólo quedan algunos viejos, algunos niños, algunas mujeres.

Y se nos ha venido para acá lo mejor de nuestra gente. La gente más trabajadora, la gente más audaz, la de más coraje, la que cruzó el desierto, la que cruzó el río; la que arriesgó todo, la que un día se despidió de sus padres y, tal vez, en muchos casos, nunca los volvió a ver.

Por eso, yo les digo a los americanos frecuentemente: No, no es un tema que nos guste. No es un tema que celebremos. No es un tema que promovamos. A nosotros nos duele la migración, porque queremos a nuestra gente.

Y se los digo a ellos y se los digo principalmente a ustedes, amigas y amigos. Allá todos los mexicanos, todos, los extrañamos mucho, los extrañamos mucho, y estamos luchando fuertemente, muchos mexicanos, para que un día, un día nadie más se tenga que ir de México por necesidad.

Ahora que también, también hay que decir y bien claro, sobre todo en estos tiempos de hostigamiento, de persecución, de discriminación, también hay que decirlo con todas sus letras, que los migrantes mexicanos están viviendo en Estados Unidos. Hay que decir, también, que lo que ustedes están haciendo aquí es una gran labor, incluso, para este país.

Porque no se entiende, no se entiende el progreso y la prosperidad de Estados Unidos durante el Siglo XX, sin la mano de obra mexicana. No hubiera sido posible que se convirtiera este país en la mayor potencia del mundo, sin los mexicanos.

Yo recuerdo muy bien muchos casos de familias mexicanas. Mis propios primos, muchos tíos; incluso, alguna vez, el caso de un hermano de Margarita, al que no pudimos ver durante años y años. Gente que viene aquí a darlo todo, a construir este gran país.

Gente, como una vez un paisano mío, el señor Robledo, según me contó cuando tuve oportunidad de saludarlo en alguna vez que vine aquí, a Estados Unidos, aquí, precisamente, a esta región, estuve con él en Napa Valley.

Y el señor Robledo, amigas y amigos, es hijo de un migrante mexicano, también, que vino allá, por 1943.

Y saben qué me decía él, con toda razón.

Su padre vino porque invitaron a los trabajadores mexicanos a venir. No, si aquí nadie vino de gorra. Primero invitaron a los trabajadores mexicanos. Eso fue el Programa Bracero.

Fue cuando Estados Unidos estaba en la Segunda Guerra Mundial. Y qué bueno. Sus jóvenes, valientes; sus jóvenes heroicos estaban peleando en el mundo por la libertad de todos.

Y yo creo que de eso todos debemos estar agradecidos. Son cosas que a veces se olvidan en la historia, pero debemos estar agradecidos con aquellos soldados norteamericanos.

Pero, entonces, la economía de Estados Unidos estaba sufriendo, porque no tenía trabajadores. Y no sólo para la industria, que estaba vinculada a lo militar entonces, que necesitaba trabajadores. No tenía gente en sus campos, no tenía gente en sus fábricas y, entonces, el Programa Bracero abrió esta relación de trabajo entre México y Estados Unidos.

Y vinieron, estoy seguro, algunos de ustedes o muchos de sus padres, o quizá, de sus abuelos. Y vinieron entonces.

Usted vino ahí, mi amigo, en eso. Cuándo se vino para acá. En 1948, por allá. Y usted.

-INTERVENCIÓN: En 1953, 54.

-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Muchos de ustedes.

-INTERVENCIÓN: Y actualmente de la región de Stockton figuro como presidente de los braceros, que ya quedamos muy pocos.

-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Gracias.

Y usted cuántos tiene, allá, amigo. Cuántos tiene, cuántos años tiene usted. 83. Y llegó en el cuarenta y.

INTERVENCIÓN: 45. Y ya la primer contratación fue en el 48. Y como 12 años en un sólo rancho, sin salir casi para México, nada más salía a renovar mi tarjeta, y para atrás 12 años trabajando derechitamente.

-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Felicidades. Y nuestro reconocimiento y cariño para ustedes. Entonces, sí. Así empezó el Programa Bracero.

INTERVENCIÓN: Aparte de eso, también queríamos saber si nos daban nuestro 10 por ciento que se nos recogió.

-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Ahí estamos en eso. Claro que sí.

El señor Robledo, como los dos amigos que están aquí, llegó por ahí del 42, 43. Y se vino a instalar, y vino a trabajar de sol a sol. Y gracias a Robledo, y gracias a ustedes, y gracias a muchos mexicanos, este país pudo ganar la guerra, y este país pudo salir adelante.

Y si se fijan ustedes, la prosperidad de Estados Unidos fue más o menos continua desde entonces, hasta hace muy poco. Pero esa prosperidad no se entiende sin el trabajo de los mexicanos.

Y miren. Es que éste es un fenómeno natural. No. No se trata, como algunos pretenden hacer, de una especie de agresión o de malas intenciones. No. Esto es normal y es natural, y es por una razón sencillísima: Porque esta economía, la de Estados Unidos, necesita una mano de obra trabajadora y fuerte, como son la mano de obra de los mexicanos.

Es una razón, además, económica. Ésta es una economía muy intensa en capital, tiene mucho capital. La nuestra tiene poco capital, pero tiene mucha mano de obra. Y, miren, el trabajo y el capital se complementan.

Qué es lo que se necesita para que progrese una economía. Se necesita trabajo y capital. Tú puedes tener mucho capital, pero si no tienes trabajadores, estás muerto.

Y tú puedes tener mucha mano de obra, pero si no hay capital, pues ahí tiene que andar nuestra gente arando la tierra casi con las manos. Las dos cosas se necesitan y se complementan.

Y si uno tiene un país que es intensivo en capital, como Estados Unidos, y un país que es intensivo en mano de obra, como México. Si el trabajo y el capital son como el zapato izquierdo y el zapato derecho. Te puedes poner un zapato nada más, pero nunca vas a poder caminar bien y mucho menos correr. Si quieres, el izquierdo o el derecho, pero necesitas los dos.

Y eso es lo que pasa con el crecimiento económico en Estados Unidos. Necesita los dos: necesita el capital que tiene y necesita la mano de obra que tenemos. Y por esa razón, la migración tiene que entenderse: es un fenómeno económico y social natural, que no se puede parar por decreto. Tiene que regularse, tienen que establecerse reglas, pero tiene que reconocerse este hecho natural.

Por esa razón, nosotros estamos decididos, decididos a empujar fuertemente, también, una reforma migratoria aquí, en los Estados Unidos. Una reforma migratoria que reconozca, precisamente, esta realidad y los derechos que ustedes tienen. Pero, sobre todo, que reconozca por lo que tanto luchó César Chávez y tantos otros. Que reconozca la eminente dignidad del migrante y detenga los abusos y las vejaciones de que son objeto.

Sé también, amigas y amigos, que esta realidad económica pasa también no sólo por una reforma, sino por una generación de oportunidades en nuestro país.

La única manera, la única manera de que alguna vez pueda, verdaderamente, detenerse la migración, no va a ser con muros, no va a ser con bardas, no va a ser con leyes antiinmigrantes discriminatorias, como tan ferozmente se han desatado en algunos estados de la Unión Americana.

La única manera en que la migración pueda, verdaderamente, reducirse, es generándose oportunidades en México. Porque yo sé, amigas y amigos, que ninguno, ninguno de ustedes vino nada más queriendo deshacerse de nuestra tierra; ninguno de ustedes vino rezongando de la tierra donde nacimos, del cielo que vimos, de nuestras canciones y de nuestra música, y de nuestra comida y muchos menos, muchos menos de sus familias.

La gente vino aquí por una gran necesidad, por años y años de falta de oportunidades en México. Y en eso estamos, y estamos trabajando fuertemente.

Estamos trabajando, por ejemplo, en materia de salud.

Cuánto tiempo, por ejemplo, sufrió nuestra gente por necesidades de salud. Cuánta gente se sigue muriendo todavía en la montaña, en Oaxaca o en Guerrero, o en la zona de los Tepehuanes, en Durango.

Durante muchos años, México ha carecido de oportunidades, por ejemplo, de salud. Sin embargo, amigas y amigos, hemos hecho un esfuerzo. Todavía, en el año 2000, por ejemplo, entre la gente que estaba en el Seguro Social, o en el ISSSTE, y en otras, nada más había 44 millones de mexicanos que tenían la posibilidad de contar con algún seguro médico, con algún doctor. Pero la mayoría de los mexicanos, más de la mitad, no tenía ni siquiera ese mínimo derecho a la salud garantizado.

Y qué hemos hecho. Nos hemos puesto a trabajar fuerte, tanto mi predecesor, el expresidente Vicente Fox, como un servidor.

Tan sólo en lo que va de mi Gobierno, amigas y amigos, nosotros hemos construido mas de mil hospitales o clínicas nuevas en el país; y hemos remodelado o ampliado otras dos mil más. El Seguro Popular que creó Vicente, en el 2005, nosotros hemos cuadruplicado su presupuesto.

Y cuál es el resultado ahorita. Que si hace 10 años había nada más 44 millones de mexicanos con seguro médico, hoy en México ya hay 99 millones de mexicanos con seguro médico garantizado.

Les tengo una buena, además. Yo sé que nos falta mucho por hacer en calidad. Yo sé que nos hace falta mucho por hacer en servicio, pero, sobre todo, sí podemos y lo vamos a hacer, este año, o el próximo a más tardar, antes de que yo termine mi Administración, México va a alcanzar una meta que no la han alcanzado muchos países en el mundo, desarrollados o no.

Ustedes ven que el Presidente Obama peleó muy fuerte por su reforma en materia de salud. Y que la logró con muchos costos, apenas alcanzó, o cubre, a unos millones de americanos más. Pero no ha alcanzado a cubrir a todos los americanos.

Nosotros, si seguimos trabajando así, este año o el próximo, vamos a alcanzar una meta que pocos países han alcanzado: cobertura universal de salud. Es decir, médico, medicinas, tratamiento y hospital para cualquier mexicana o cualquier mexicano que lo necesite.

Ya habló Cándido un poco de las Ventanillas de Salud. Ya hay Ventanillas de Salud en los consulados, por ejemplo, aunque, ahora sí que lo primero que tenemos que hacer es resolver allá la cosa, pero sabemos que tenemos que echarle la mano a la gente de aquí. Y por eso creamos las Ventanillas de Salud.

Tan sólo el año pasado, como decía Cándido, Ventanillas de Salud le brindó asesoría y canalizó a algún hospital donde no les pidieran documentos, donde les pudieran dar servicio barato, a más de 900 mil mexicanos aquí, en Estados Unidos.

Tan sólo la Ventanilla de Salud aquí, en San José, que me comentaba el Cónsul, hasta hace poco, David Figueroa, aquí atendió a 13 mil paisanos, en esta ciudad.

Estamos trabajando fuerte por eso. Pero no es nada más la cobertura, amigas y amigos. Miren, hay detalles bien importantes que lo mueven mucho a uno. Detalles, como el hecho de que hace dos años, por ejemplo, yo decidí que el Seguro Popular también pagara el gasto del tratamiento de cáncer para, por lo menos, los niños hasta los 18 años de edad.

Y esto, que era una decisión bien difícil, porque cuesta mucho dinero, la tomamos. Y saben qué ha pasado. Hace dos años, por ejemplo, los niños con leucemia; de los niños que tenían leucemia en México, se morían siete de cada 10. Muchos, incluso, porque los papás decían: Tiene leucemia, es cáncer, cuesta mucho la medicina, no hay manera. Y sólo abrazaban a sus chiquitos y morían. Pero, hoy, amigos, eso está cambiando. Y hoy es al revés. De cada 10 niños que tienen leucemia en México, siete se salvan. Y eso ha cambiado la vida y el rostro de muchas familias.

Estamos trabajando también, estamos también trabajando en educación. Ahí sí la cosa es más complicada, pero ahí le estamos echando muchas, muchas ganas.

Por qué razón.

Claro que se puede, amigo, y gracias por eso.

Por qué razón.

Porque tenemos una población joven que creció mucho. Cada año llegan como un millón de chavos a buscar trabajo, a buscar universidad, a buscar preparatoria.

En lo que va de mi Gobierno, por ejemplo, hemos fundado 91 nuevas universidades públicas, gratuitas, y hemos ampliado 47 más. Si de prepa se trata, hemos fundado 811 nuevas preparatorias o bachilleratos en México, la mayoría de ellas orientadas a la técnica: CONALEP, CECYTE, y quién sabe cuántos nombres se le ponen ahora, muy raros, pero donde los muchachos puedan estudiar.

Yo sé que falta mucho, pero estamos logrando también cosas interesantes. Por ejemplo, hace 15 años, sólo el 15 por ciento de los muchachos, tenían un lugar en la universidad, casi 1.5 de cada 10, uno y medio de cada 10.

Todavía en el 2006, cuando yo tomé la Presidencia, sólo había lo que se llama el 23, 24 por ciento de cobertura en edad universitaria, y con un problemón. Si no invertíamos más en las universidades, no sólo no íbamos a aumentar la cobertura, sino se nos iba a bajar, porque llegan más muchachos sin escuela.

Y, entonces, invertimos fuerte en la universidad. Y nos propusimos que para el año 2012, y lo comprometí públicamente con los rectores de las universidades de México, llegaríamos a la cobertura de 30 por ciento en la educación universitaria.

Y saben qué. En el año 2010, el año pasado, dos años antes de la meta, llegamos al 30 por ciento de la cobertura en edad universitaria. Y vamos a ir por más.

Estamos haciendo otras cosas, amigos. Por ejemplo, el hecho de tener más escuelas técnicas y universidades nos está ayudando a preparar mejor a nuestros muchachos.

Hoy, por ejemplo, en México, se están graduando cada año, como cuántos ingenieros o técnicos se imaginan. Cada año se están graduando en México 90 mil ingenieros o técnicos en el país. Qué quiere decir. Que hoy México genera más ingenieros o técnicos que Alemania, o que Canadá, o que Brasil. Y eso está ayudando, también, no sólo al muchacho, sino a nuestra economía.

Por eso, los mexicanos nos estamos volviendo los mejores, los más preparados, para ciertas industrias de manufactura. Somos los mejores en la industria automotriz. México es el país, por ejemplo, que está recibiendo en el mundo más inversión en la industria aeronáutica.

Y no sólo es alguien que pone tornillos, o que quita, que siempre, se ha dicho, la maquila y eso. No. Son muchachos que ya no sólo hacen manufactura; es decir, cosas con la mano, sino, yo diría, talentofactura. Es decir, cosas que se hacen con inteligencia, con mucha creatividad.

Hoy, hay muchachos mexicanos que en Querétaro, por ejemplo, están diseñando el nuevo motor de General Electric, para el avión más grande del mundo, el Airbus 380. Estamos trabajando fuerte en ello.

Yo sé que no es suficiente, porque tenemos un gran país y tenemos mucha gente. Pero también esto es una ventaja, amigas y amigos, que somos un pueblo joven, un pueblo trabajador, un pueblo alegre.

Eso, por ejemplo, de los chavos, nos está ayudando en la economía. Qué duro nos pegó la crisis, qué duda cabe, hace dos años. Sí, como le exportamos muchas cosas a Estados Unidos y de repente se cae el elefante, nos cayó el elefante justo encima de nosotros.

Ustedes yo creo que la sufrieron también muy duro y muchos la siguen sufriendo. Sé que se vino abajo, por ejemplo, el sector de la construcción, donde muchos paisanos trabajan; el sector turismo, muchas cosas.

No sé cómo les haya ido en el sector agrícola, pero no han de haber sido las cosas fáciles, aunque pudo haber sido menos afectado que otros. Pero el hecho, amigos, es que ahora nosotros estamos saliendo y saliendo fuerte.

El año pasado, por ejemplo, el año pasado la economía mexicana creció 5.4 por ciento. Yo sé que no es suficiente. Pero miren, es el mayor crecimiento en 10 años y el tercero más alto en 29 años en la economía del país.

Y si se viene mucha gente porque no hay empleo, también la realidad es que el año pasado se crearon en México 850 mil nuevos empleos y, ojo, no son empleos, digamos: Ah, qué chiste, los tianguis o el sector informal. No, además de esos, son empleos formales; es decir, gente que paga o empresas que pagan la cuota obrero-patronal al Seguro Social o al ISSSTE, de sus trabajadores; empleos con nombre y apellido. 850 mil, que es la tasa más alta de empleo en la historia de México.

Aquí, en Estados Unidos, el desempleo es, más o menos, nueve, 10 por ciento. Allá, ciertamente empleos mal pagados o bajamente pagados, difíciles, etcétera, hay una tasa de desempleo, ahorita, del 5 por ciento o menos, en México, en este momento.

Estamos trabajando, por ejemplo, para generarle competitividad a nuestras empresas, pero también para asegurar que no haya crisis, como las que se sufrieron tanto en México, que por errores internos llevaron a la ruina a muchas familias.

Caray, a veces me pregunto, cuántos de ustedes salieron de México con una de esas crisis terribles, en alguna de esas devaluaciones, en que miles y miles de personas perdieron su casa, perdieron su empresa, perdieron su negocito, por los errores que se habían cometido en el Gobierno. La del 76, o la del 82, o la del 88, o la del 94. En el 82 mucha gente se vino para acá porque no tuvo alternativa.

Hoy, amigas y amigos, yo me acuerdo, cuando era chico, yo me acuerdo que se decía: No, es que tenemos reservas en el Banco de México para pagar seis meses de importaciones que haga México, o tenemos reservas para cubrir nueve meses del pago de la deuda, mucho, poco.

Hoy, amigos, no sólo tenemos eso. Hoy, por ejemplo, no es para que tengamos nueve, 10 o un año de pago de la deuda. Hoy, las reservas del Banco de México son de 128 mil millones de dólares, con lo cual, incluso, podríamos pagar más de dos veces toda la deuda externa de México. Nuestra economía es fuerte, es estable.

No sólo está en crecimiento, sino también tiene poca inflación, a lo mejor algunos de ustedes se recuerdan cuando estaban en México, cómo llegamos a tener inflaciones en un año de más del 60 por ciento, y en algunos meses de más del 100 por ciento. Cómo los precios de los productos cambiaban, por ejemplo, de un día para otro o, incluso, el mismo día. Cómo las tasas de interés llegaron a ser de más del 100 por ciento. Cómo quebraron muchas familias porque no pudieron pagar su hipoteca.

Margarita y yo también entramos a mora, porque no pudimos pagar nuestra hipoteca de la casa que habíamos comprado cuando nos casamos, cuando vino la crisis. Cuánta gente se arruinó por eso.

Hoy, sin embargo, tenemos una inflación, con todo y que está subiendo el precio de los commodities en todo el mundo, el precio de los alimentos, el precio del petróleo, muchas cosas, hoy México tiene una inflación de 3 por ciento, 3 por ciento, que es la más baja que se haya visto en México. En fin, amigos, estamos trabajando fuerte.

Una cosa más que quiero comentar. Yo sé que ustedes están preocupados por sus familiares allá, en México, y también por el problema terrible que hay en México, de la inseguridad. Porque, efectivamente, los capos no sólo de la droga, del crimen organizado, porque déjenme decirles, esto no es sólo un tema por la droga nada más.

A mí me preocupa más, especialmente, un bandido que está en un pueblo o en una comunidad, sintiéndose el dueño de ese pueblo y extorsionando a la gente o secuestrando, o pidiéndole cuota al agricultor, y pidiéndole cuota al de la gasolina, o pidiéndole cuota al aguacatero o al ganadero.

Esos tipos que se pretenden apoderar de nuestros pueblos, simplemente se les dejó entrar. No te metas con ellos mejor, no les hagas nada, date la vuelta, voltea para otro lado. Y, por eso, amigos, empezaron a meterse y a dominar, precisamente, nuestro, una buena parte, una parte de nuestro querido país.

No es ni la mayoría, no es, pero con uno o dos pueblos que estén en manos de esos villanos, ya ahí hay gente sufriendo una angustia que no debe sufrir. Y para dominar su territorio se pelean con otras bandas y causan estos crímenes horribles, que tanto dañan la imagen de México y tanto preocupan a los mexicanos.

Yo encontré esa situación, amigas y amigos. Los criminales empezaron a extenderse territorialmente. Cierto, antes simplemente pasaban droga a Estados Unidos y se acabó. Así, efectivamente, empezó el problema, pero luego, también, cuando nuestra economía empezó a crecer fuerte. Miren, el ingreso per cápita en México hace menos de 20 años, hace 15 años, era más o menos de dos mil dólares, tres mil dólares; ahorita es casi de 10 mil dólares per cápita, el promedio entre todos los mexicanos, 10 mil por persona.

Ellos también vieron un mercado apetitoso para su mercancía en México, y en lugar de cuidarse y preocuparse nada más por sobornar a un aduanal americano en la frontera para pasar su droga, empezaron a tratar de colocarla en los pueblos. Hagan de cuenta que era como la Coca Cola o la Pepsi Cola, tratan de poner su mercancía hasta el último pueblito de la última serranía. Es un mercado de retailers, como se dice aquí, es un mercado de distribución.

Pero, entonces, un cartel dice: Yo domino a este pueblo. Y si otro quería entrar se empiezan a dar y se empiezan a topar con todo.

Y qué pasa. Que antes para muchos, decían, es muy fácil, o llegas a un arreglo o te haces de la vista gorda con los criminales y nada más los dejo pasar; yo no te veo, yo no me meto contigo, tú no te metes conmigo, es un asunto Federal, dicen. Y tan, tan.

Pero qué pasa cuando en lugar de querer mercancía empezaron a meterse a dominar los pueblos. Ya no es de que: Me hago de la vista gorda y te vas. Si la autoridad se hace de la vista gorda, no se van, se quedan. Y se quedan a dominar y a hostigar a la gente, que es el problema que me preocupa. Porque ya asentados en la plaza del pueblo, con sus camionetas y con sus ametralladoras, se hacen dueños de todo el pueblo. Por eso sus familiares se preocupan tanto. Por eso les escriben: es que aquí están cobrando, es que aquí están amenazando, es que aquí están hablando.

Esa es la realidad que yo encontré, amigas y amigos, y que muchas veces no se ha podido o no se ha querido entender por muchos.

Pero qué es lo que debe hacer una autoridad, para qué le pagan a un Presidente.

Para lo que un Presidente, y también déjenme decirles, para lo que un Gobernador o un Alcalde, todos nos comprometimos el día que tomamos posesión. Hicimos un juramento. Juramos guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen. El primer deber de la autoridad es guardar la ley, y eso es lo que estamos haciendo en México.

Y lo que estamos haciendo, lo estamos haciendo en tres frentes.

Uno. Hay que enfrentar y combatir a los criminales. Nada de que: Yo nos los veo. Y nada de que: Mejor ni te metas con ellos. No. Se están apoderando de ese pueblo, vamos a darles, y vamos a sacarlos de ese pueblo. No, es que tienen armas muy poderosas. Nosotros tenemos armas más poderosas. No, es que tienen una organización muy sofisticada. Nosotros también tenemos organizaciones muy sofisticadas, muy fuertes, muy disciplinadas. Es el Ejército Mexicano, y es la Marina Armada de México, y es la Policía Federal.

Toda la fuerza del Estado. Si hay una familia amenazada en Durango, o en Michoacán, o en Chihuahua o en Tamaulipas, esa familia merece el respaldo de todos los mexicanos, a través de sus instituciones.

No se le puede pedir a un Presidente, simplemente, que no se meta, que no haga. Qué hacemos, entonces, con esas familias que están sufriendo. Qué hacemos con esa gente que le exige, con toda razón, a sus gobiernos, y lo digo en plural, porque luego parece que eso es solo tarea del Presidente de la República.

Cuando le dice a sus gobiernos: Ayúdame, porque aquí hay tipos que están asaltando y que están secuestrando. El Gobierno tiene que ir en ayuda de las familias. Y eso es lo que estamos haciendo, amigas y amigos. Y estamos actuando contra los criminales.

Y sé que tienen poder, un poder que fue creciendo y madurando en el tiempo, pero estamos golpeando seriamente sus estructuras criminales.

Miren, hace dos años, por ejemplo, publicó la Procuraduría una lista de los 37 criminales más buscados, lo que llaman aquí los americanos Most Wanted, y de esos 37, hemos capturado o han muerto, oponiéndose a la captura, 20 de ellos; 20 criminales de todas las organizaciones criminales de México. Y vamos por más.

Hemos debilitado sus estructuras. Pero miren. También hay otras cosas que están ocurriendo. No sólo es este fenómeno, de que ahora se quisieron expandir en México, y por eso entraron en una actitud violenta contra la sociedad.

Aquí, el consumo de drogas en Estados Unidos sigue a todo lo que da. Y no sólo eso. Hay otro factor que, creo que entre todos debemos denunciar: el negocio de las armas en Estados Unidos, el negocio de las armas.

Siendo yo Presidente de la República, en cuatro años, saben cuántas armas les hemos arrebatado a los criminales. 104 mil armas, en cuatro años. Más de la mitad de ellas, rifles de asalto: el AR-15, el AK-47; 11 millones de cartuchos, más de 10 mil granadas.

Y saben qué. Hemos demostrado, y lo han reconocido las autoridades americanas, que por lo menos el 85, 85 por ciento de esas armas, más de ocho de cada 10, fueron vendidas en una tienda de armas en Estados Unidos.

Y por qué eso. Es acaso por la Segunda Enmienda americana, que le da el derecho a cada ciudadano americano de defenderse, de defender a su familia y a su Nación. Ojalá así fuera. Yo respeto el derecho y la Constitución de Estados Unidos, y en muchas cosas me parece admirable.

Pero la verdad, y como dije, a muchos representantes no les gustó, pero lo dije en el Congreso de Estados Unidos, en mayo del año pasado: esas armas no están yendo a las manos de los buenos ciudadanos americanos. Esas armas están yendo a las manos de criminales, que hoy están matando a mexicanos, pero que un día pueden matar, como de hecho ocurrió con el agente Zapata, a ciudadanos americanos, también.

Y por qué, entonces, sigue ese negocio de armas.

Yo lo digo abiertamente, por el lucro, por las ganancias que le produce a la industria armamentista norteamericana, este asunto. Yo acuso a la industria armamentista norteamericana de miles de muertes que están ocurriendo en México.

Yo acuso y exijo, exijo que se ponga orden en ese tema. Y no se trata de reformar la Constitución de Estados Unidos siquiera. Tan sólo con que restablecieran lo que puso el Presidente Clinton alguna vez: The Assault Weapons Ban, la ley que prohibía la venta de armas de asalto, con eso iríamos de gane en muchas cosas.

Si ustedes observan la Assault Weapons Ban expiró en el 2004. Y ustedes pueden ver claramente cómo la violencia empezó a crecer desde 2005 y, por supuesto, que tomó una espiral hacia arriba durante estos últimos seis años.

Tienen que tomarse medidas, porque esto no es un problema sólo de México. Esto es un problema de corresponsabilidad. El hecho de que vivamos al lado del mayor consumidor de drogas del mundo y que todo mundo quiera venderle droga a través de nuestra puerta o nuestra ventana, y que además, el amigo mismo le venda armas a todos los criminales, ese es el meollo y el problema de lo que estamos viviendo.

Por eso, el primer paso es enfrentar a los criminales.

El segundo. Modificar las instituciones públicas en México.

Yo sé que ustedes, cuando van a México se cansan de las mordidas de los policías.

La imagen de un policía en México, cuál es.

La imagen de un policía es esa, de corrupción. Y miren, siquiera fuera nada más mordidas para pasar por una carretera. Pero cuando esas mordidas las da un criminal de los que estamos hablando, entonces, les está entregando el poder del pueblo, que es la autoridad, a los criminales.

Y por eso, también he exigido, y está en la ley, y está en el Acuerdo por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad en México, que se cambien y se renueven todas las policías del país. Todas. Y estamos empezando por las Federales.

Propuse una ley, propuse una ley, de que toda la policía sea revisada conforme, no sólo a nivel Federal, sino a nivel estatal, conforme a lo que se llaman los controles de confianza, el vetting, como le dicen aquí los americanos.

Y qué es eso. Ahora sí que, como decimos nosotros, les pasamos la báscula a los policías. Les hacemos examen, primero, toxicológico. Y no se trata de que digan: Es que les dio clembuterol y lo que sea. No, sino de cocaína, de marihuana, de todo; porque un policía que tiene una adicción, no me digan para quién va a trabajar.

Examen psicológico. Por cierto, además, yo honestamente creo que los muchachos, porque los conozco, son buenos muchachos, los de la Selección, a propósito de este tema. Y de veras, ojalá, quiero que salgan bien. Yo sí creo que sí es un asunto de contaminación de comida, porque, efectivamente, muchos para que pese más kilitos la vaca, sí le ponen quién sabe cuánta sustancia.

Y, además, cuatro o cinco deportistas de primera, muchachos de primera, que no tienen ninguna adicción, que son sanos, de repente que sufran esto, la verdad es que me parece triste, injusto. Y ojalá todo salga bien.

Y por supuesto, que mañana estamos durísimo con la Selección Nacional.

Pero les digo, si un policía tiene, no este asunto del clembuterol, hagan de cuenta, si tiene adicción, cocaína, marihuana, heroína, crack, piedra, todo eso. Cómo puede servir a la sociedad.

Les hacemos examen psicológico, les hacemos examen socioeconómico. A ver, si tú tienes un salario de ocho mil, 10 mil pesos, y tienes casas aquí, coches allá, camionetas acá. Cómo explicas el dinero que tienes.

Y, sobre todo, les hacemos examen de polígrafo, que es una especie, como en las películas, de detector de mentiras. Los ponemos ahí, con sensores de pulso, de imagen de los ojos, de ritmo cardiaco, y los interrogamos. Y, a ver, amigo, tú qué tratos has tenido con los criminales. Y dicen: No, ninguno. Pero si ves que le botan todos los controles, ahí. El siguiente niño al pizarrón. En fin.

Estamos haciendo eso, a nivel Federal. Y como decía un amigo mío, En Paz Descanse, José Ángel Conchello: Para combatir la corrupción, no hay que olvidar que las escaleras deben barrerse de arriba para abajo. Y por eso, estamos empezando por los meros, meros, de arriba. Y a nivel Federal, yo he obligado a todos los Secretarios a revisar todos sus cuadros, a ponerles controles de confianza permanentes. Y ya bajaron Secretarios, Subsecretarios, Directores, y ahí vamos con todos los oficiales.

La policía, para reclutar un nuevo elemento, la Federal, por ejemplo, les pone, primero, el control de confianza. Y también la ley obliga ya a que lo hagan también los estados; y que lo haga para todos igual.

Por eso, hace poco, el Gobierno Federal les pidió a los estados que ya, por lo menos a sus altos mandos, los pasaran a revisar. Porque cuando se acerca la fecha de que ya está revisada toda la policía, y ni siquiera los altos mandos se revisan, de un estado, imagínense cómo va a estar el resto.

Entonces, estamos reconstruyendo las Instituciones. Y cuando a mí me preguntan cuándo va a terminar esta lucha por la seguridad, yo contesto eso. Es una lucha, como dije, y revisen mi discurso del primer día de mi Gobierno, 1 de diciembre de 2006: Va a ser una lucha larga, y que va a costar dinero, y nos va a costar tiempo, y nos va a costar, por desgracia, y así ha ocurrido, lamentablemente, vidas humanas. Pero es una lucha que, unidos, los mexicanos vamos a ganar, porque de eso depende el futuro del país.

Ahora, cuándo más o menos la vamos a ganar. Y yo he dicho. Miren. Les doy una pista. El día que en México contemos con 32 policías estatales, confiables, bien preparadas, bien armadas, de muchachas y muchachos limpios, que quieran a México; el día que haya una oficina de procurador de justicia en cada estado que sea confiable y que tenga Ministerios Públicos honestos y probados, ese día, por supuesto, vamos a ganar la lucha por la seguridad pública de todos los mexicanos. Yo estoy seguro que así será.

Yo estoy seguro que así será, amigos, y estamos empeñados en eso.

Y la tercera estrategia es social. Necesitamos generar nuevamente valores y principios en los muchachos. Valores y principios.

Miren ustedes. Yo creo que muchos, todos son muy jóvenes aquí, se ve. Pero todos aprendimos de nuestros padres a respetarnos; aprendimos a respetar la vida, aprendimos a respetar a los demás, aprendimos a respetar el trabajo. Ustedes vienen aquí por eso, porque cumplen, además, con esa misión sagrada de ganar el pan con el sudor de su frente; porque sé que ustedes vinieron a eso, a trabajar, a buscar trabajo. Si no, se hubieran quedado allá haciéndoles maldad a los demás.

Pero eso lo hacen, amigos, porque tienen principios y valores que yo comparto con ustedes. Pero hoy quizá muchos jóvenes no tienen eso, o son muchachos que se educan en la calle, sin escuela, sin familia, sin valores, sin trabajo, sin oportunidades y, entonces, los enganchan muy fácilmente.

Hemos medido que, por ejemplo, los adictos, las adiciones ya están empezando a los 11 años de edad, en promedio. Hemos visto que los enganchan fácilmente y, una vez que es adicto el muchacho, le empieza robando el monedero a la mamá. Y luego empieza con los amiguitos a robar los cristales de los coches, y luego termina siendo un sicario y termina su vida un día, quizá, preso o asesinado por una banda rival.

Ahora que hubo esta terrible, inaceptable, repudiable, cobarde masacre de migrantes, dos veces por cierto, en el mismo pueblo, en Tamaulipas, en San Fernando, hemos atrapado ya como a 87 elementos de esa banda que perpetró ese crimen horrible. Pero déjenme decirles que entre ellos, para tristeza nuestra, hemos capturado y llevado a un centro adecuado para su tratamiento a varios menores. Uno de ellos, de 14 años de edad y otro de 19 años, que reconoce haber matado él más de 100 personas.

La verdad, amigas y amigos, tenemos que cambiar también nuestra sociedad, trabajarle muy duro para darles oportunidades a los muchachos, de educación, de trabajo, de salud. Pero, sobre todo, recuperar los valores que nos han hecho una sociedad orgullosa de nuestra familia, una sociedad trabajadora y respetuosa de los demás.

Y necesitamos, también, recuperar la autoridad.

Por qué, señores.

Porque la única manera de que podemos conducir nuestra sociedad a la prosperidad es por la vía de la ley. Por eso estamos empeñados tanto en ello.

Finalmente, amigas y amigos, porque ya me dicen que llevo como 20 minutos afuera del programa.

Quiero decirles que estamos comprometidos totalmente con ustedes. A los braceros, además, quiero decirles que conozco ese tema, y lo que voy a hacer es lo siguiente.

Voy a proponer. Fíjense, este tema de la deuda con los braceros viene, ahora sí que desde cuándo, yo creo que desde los 40 o los 50. Yo, como Presidente, fui el primer Presidente que empezó a pagar esa deuda.

Hicimos ya todo el padrón de los beneficiarios del Programa Bracero. De lo que nos da el Congreso lo repartimos entre todos y ahí vamos pagando, año con año. Poquito, por supuesto. Yo quisiera que fuera de una vez todo.

Pero les voy a prometer una cosa. Voy a hacer todo lo posible para que en el próximo Presupuesto de Egresos, le propondré al Congreso de la Unión que liquidemos totalmente esa deuda con los braceros de México el próximo año.

Y otra cosa, amigas y amigos, y finalmente. México, comoquiera que sea, México, a pesar de sus problemas, está cambiando. Su economía está creciendo. Se están generando empleos, no todos los que necesitamos, por desgracia, pero más vale que se estén generando empleos.

Estamos cubriendo las necesidades de salud de nuestra gente, que tanto ha sufrido de marginación y de discriminación.

Nos hace falta recorrer mucho terreno en la educación, pero estamos avanzando más que nunca en ese tema, abriendo oportunidades para los muchachos.

Queremos, nosotros, construir ese México en el que un día, un día, no tenga nadie que irse por hambre o por necesidad. Ese México verdaderamente de oportunidades, que pueda llamarse, y con justicia, una Nación próspera.

Yo sé, amigas y amigos, que ese México se puede, y se va a poder en función de lo que ustedes hacen, y me refiero, en función al trabajo. Porque ustedes si han salido adelante aquí, en California, ha sido por su trabajo, no ha sido por la caridad de nadie, no ha sido por el favor de nadie, es que han trabajado y han aportado sudor y lágrimas, estoy seguro, y sangre, quizá, a la prosperidad de una sociedad como ésta.

Y México también, tenemos los mexicanos que volver a esa ruta, donde, como decía Gandhi, no hay riqueza sin trabajo, y no hay éxito sin esfuerzo.

Ese México va a salir adelante, porque a pesar de que hay mala gente, y a pesar de que hay malvados, somos más, millones, y millones de mexicanos más, los que queremos trabajar, los que queremos salir adelante, los que amamos profundamente a México y vamos a estar ahí, en la raya, hasta lo último, defendiendo a nuestro país.

Así que, amigas y amigos:

Sepan ustedes, transmítanle a los miles y miles de paisanos que están aquí, que insisto, los extrañamos mucho, que los queremos ver algún día de nuevo en casa y, para ello, vamos a construir, precisamente, las condiciones que permitan que México sea lo que siempre ha debido ser: un país de oportunidades.

Sé que falta mucho, y sé que el camino es largo, pero bien dice el refrán, que un viaje de mil leguas, comienza con un paso. Nosotros estamos dando esos pasos, y necesitamos darlos todos juntos, los mexicanos, de allá, y los mexicanos de aquí.

Porque para mí, hoy reitero lo que tanto me han criticado, pero estoy convencido que es cierto. Allí, allí donde esté un mexicano, para mí, ahí está la Patria, y estamos aquí con ustedes.

Muchísimas gracias.

Y mucha suerte, amigas y amigos.

Fuente

http://www.presidencia.gob.mx/2011/06/el-presidente-calderon-en-el-encuentro-con-la-comunidad-mexicana/

 

 

 

 

Orgullo triqui en el Valle de Salinas

Miércoles, mayo 5th, 2010

El idioma triqui es como una canción melodiosa y suavecita. La pronunciación de las palabras incluye sonidos guturales ligeros, con pausas alegres y con una variedad de tonos que arrullan. Y es este arrullo el que desde hace casi una década, cubre el verde valle de Greenfield.

Cada mañana en este poblado, la familia de Victoria inicia su rutina. Su esposo, Miguel, trabaja en el cultivo del chícharo; seis de sus ocho hijos se van a la escuela y ella se queda cuidando a los más pequeños. Victoria casi no sale. No sabe hablar inglés ni español, así que su comunicación se limita a los que son de su pueblo y también están acá; lo bueno, es que no son pocos.

La Ciudad de Greenfield cuenta con una población de 17,300 habitantes, de los cuales cerca del 90% son hispanos; algunas estimaciones apuntan a hasta 10 mil de ellos podrían ser inmigrantes indígenas de la etnia triqui. Agapito Vázquez, Concejal de la Ciudad, asegura que son dos mil las familias triquis que residen en este poblado; de acuerdo con cifras del censo, hay un promedio de cinco personas por familia.

La comunidad triqui es originaria de la Región Triqui del Estado de Oaxaca. Conocido como uno de los grupos más fuertes en términos de resistencia cultural, en los años recientes el pueblo triqui ha sido protagonista de violentas confrontaciones con el gobierno del Estado y de represión por parte de grupos paramilitares presuntamente financiados por el propio gobierno.

La escalada de violencia en las comunidades y el abandono del campo por parte del gobierno mexicano, han sido el detonador para la migración triqui. Este pueblo ha encontrado un refugio en el corazón del Valle de Salinas, California, conocido como “la ensaladera” del país, donde los campos son sembrados y cosechados por manos de indígenas oaxaqueños.

La mayoría de estos migrantes ha llegado en la última década. Victoria y su marido llegaron hace seis años y poco a poco fueron trayendo a los cinco hijos que ya tenían; aquí nacieron los tres más pequeños.

Con una sonrisa amplia Victoria abre la puerta de su casa y al entrar, el choque cultural que vive su familia cada día salta a la vista. En la estancia sobresale un televisor y un aparato reproductor de video, pero no hay muebles. En cambio, en la pared hay una serie de clavos de los cuales cuelgan bolsas de plástico con algunas de sus pertenencias; tal como las acomodaba cuando vivía en la casita de tablas de madera que dejó en su pueblo.

Con la ayuda de una intérprete empieza a contar su historia: tiene 36 años y cuando vivía en México no tenía dinero; por eso decidió venir a California.

“En México es más difícil. A estas horas tendría que estar poniendo el maíz y hacer la masa; aquí compro las tortillas ya hechas”, dice riendo. “Aquí el doctor revisa a tus niños y si no tienes dinero, te ayudan con su comida”.

Eso no significa que las cosas hay sido fáciles. Cuando llegó trabajó en los campos de lechuga: casi nueve horas al día agachada, con dolor de cintura. Ahora no porque cuida a los niños, pero para ayudar a su esposo teje bolsas en su telar de cintura: lo amarra a un árbol en la parte trasera de su jardín, justo bajo la antena de televisión satelital, y ahí empieza a trabajar.

Estela Ramírez es la intérprete de Victoria y conoce de cerca a muchas de las familias migrantes en Greenfield. Al llegar a una casa, con toda confianza toma un huipil tradicional triqui y, tan pronto se lo pone, cambia toda su expresión: se para derechita, levanta el mentón y modela con orgullo.

Estela tiene 20 años y llegó hace dos a esta ciudad proveniente de Oaxaca. Aunque al principio trabajó en el campo, su dominio del triqui y el español ha sido una herramienta para convertirse en intérprete del Centro Binacional para el Desarrollo del Indígena Oaxaqueño (CBDIO). Ahí explica a las mujeres cuáles son los servicios que proporciona el gobierno local en materia de salud, de apoyo para los niños, y les ayuda a comunicarse durante sus visitas al médico o ante las autoridades.

Esta es tal vez la parte más difícil. Aunque las agencias de gobierno proporcionan materiales informativos en español, esto no sirve a quienes sólo hablan triqui y además no saben leer. Es entonces cuando llegan los problemas: una práctica que forma parte del régimen de usos y costumbres en Oaxaca, en California puede ser un delito.

“Nosotros hacemos todo lo posible por ‘correr la voz’ sobre las diferencias legales entre México y California. Toma tiempo decir ‘estas son nuestras reglas, aquí no puedes golpear a tu mujer’, explica Joe Grebmeier, jefe del Departamento de Policía de Greenfield, quien desde hace cinco años organiza reuniones informativas una vez al mes para atender los asuntos que preocupan a la comunidad.

“A pesar de ello sentimos que no hemos hecho lo suficiente”, agrega. “Nuestros agentes reciben capacitación sobre cultura de los inmigrantes oaxaqueños, y algunos de ellos hablan español, pero ninguno habla triqui. A veces tenemos un espacio en Radio Bilingüe; damos una presentación en español, pero para la traducción dependemos de los voluntarios”.

Mientras los indígenas hablan en su idioma, intercalan algunas palabras en español: computadora, televisión, abogado; son palabras para las cuales no hay un equivalente en triqui. Tampoco lo hay para la palabra “discriminación”.

Pero a pesar de la carga cultural, esta generación, la que trabaja los campos y teje en telar, empieza a dar paso a una nueva, formada por los hijos que llegaron pequeños, que hoy van a la escuela y que aspiran a ser maestros, médicos e intérpretes para ayudar a una comunidad en la cual más del 20% de los habitantes aún vive por debajo del nivel de pobreza.

Los migrantes monolingües se apoyan en sus hijos para incorporarse a la vida estadounidense; ellos les leen, les traducen, los acompañan al doctor y llenan sus documentos. Y mientras el arrullo musical del idioma triqui resuena entre los campos, una nueva generación indígena transforma la vida en el valle y combina sus propios valores con los del país que los está viendo crecer. 

           

La señora Victoria tejiendo un huipil en Greenfield, California, EUA_02 de Febrero del 2009

 

 

Fuente:

http://eileentruax.wordpress.com/2009/02/02/orgullo-triqui-en-el-valle-de-salinas/